El peligro 鈥攎谩s bien enga帽o鈥 consiste en confundir conocimiento de las personas con amistad, comunicaci贸n con aut茅ntico trato. Consiste en ignorar una limitaci贸n fundamental de Internet: que es un lenguaje, una forma de comunicaci贸n, pero no es natural, y por tanto no puede ser la base 煤nica para una relaci贸n interpersonal s贸lida鈥 y necesaria, ya que el hombre es por naturaleza un ser social. Necesitamos trato directo con las dem谩s personas, e Internet (hoy por hoy) no puede ofrec茅rnoslo. Como toda forma de comunicaci贸n, Internet representa la realidad con s铆mbolos. Pero la formaci贸n de la personalidad social exige la presencia de los otros, una presencia que es captada por nuestros sentidos y que nos proporciona im谩genes evidentes sobre las otras personas al margen de los mensajes artificiales que las personas quieran darnos: alguien con quien hablamos puede decirnos que no tiene problemas,

